Jugar con la música



En esta época se presentan las oportunidades para probar distintas actividades con los hijos. Por ejemplo, pueden ser manualidades, experimentos y pintura. Otra labor que muchos padres podrían considerar es tocar música junto con sus peques. Sin embargo, quizás algunos duden sobre qué tareas específicas hacer. Pues bien, en este post se explicarán diferentes actividades que se pueden realizar en compañía de tus niños de 3 a 12 años.

Niñas haciendo musica

La música y los niños

La música es una excelente terapia para todo ser humano. De hecho, en el caso de los bebés, estimula su inteligencia y apoya al niño para que tenga una mejor retentiva. Además, lo ayuda con problemas relacionados a trastornos, baja autoestima y deficiencia. Por lo tanto, la mejor manera de sobrellevar estos problemas es realizar actividades recreativas utilizando la música.

Si eres padre y te preguntas qué actividades musicales realizar, en este artículos encontrarás sugerencias prácticas y útiles. Cabe señalar, que para llevar a cabo las siguientes sugerencias no es obligatorio tener preparación académica. Asimismo, no necesitarás un sitio especial o materiales específicos. Por lo tanto, será muy fácil realizarlos y el niño aprenderá en cualquier momento y lugar.

Ideas para relacionar los niños con la música

La música es muy útil para los infantes porque fomenta las capacidades psicomotrices, lo cual les permite ejercitarse rítmicamente. A su vez, estos movimientos repercuten en otras habilidades. También, la música ayuda a la práctica de valores como el esfuerzo, la cooperación y la constancia. Dichas cualidades son muy beneficiosas para la vida de cualquier persona.

Por ello, en los siguientes puntos a tratar se mencionarán algunas actividades y juegos de música que puedes hacer con tu hijo. Dichas prácticas son posibles realizarlas tanto dentro como fuera del hogar. De esta manera, enseñarás al niño a amar la música y que así, llegue a estar mejor desarrollado cuando sea un adulto.

Educar el oído escuchando música variada

Esto significa escuchar todo tipo de canciones con diferentes ritmos y melodías. De esta forma, el oído va adaptándose para procesar todos los tiempos que se manejan en diferentes géneros musicales. Para ello, es muy importante que, desde que son bebés, vayan escuchando música en casa. En este caso, la música se estaría utilizando como vehículo transmisor para mejorar las capacidades cognitivas.

Para tal fin se pueden utilizar melodías de distintos orígenes, como canciones con tambores, bongos, címbalos o instrumentos de orquestas. También, con instrumentos de cuerda, cantadas con voces masculinas, con voces femeninas, entre otras. El límite de combinaciones de ritmo y melodía son infinitas, ya que existen innumerables tipos de música. Y si eres tú quien canta y toca instrumentos mientras el bebé escucha, entonces el único límite es tu imaginación.

Niña escuchando musica

Relación música y cuerpo

Dicha relación es esencial para que el cuerpo se ponga en movimiento al bailar. Es inevitable que los niños bailen al escuchar el ritmo. Por eso, no estaría mal colocar música lenta, luego variar la sintonía y poner otras más rápidas. De esta forma, la mente de los niños comienza a procesarla y luego la dibuja con su cuerpo.

Por ejemplo, pueden ponerse de puntillas cuando la canción reproduce sonidos muy agudos. Y si son sonidos graves, hacer ejercicios en el suelo es otra interpretación que pega con la melodía.

Bailar

Este es un ejercicio muy divertido que pueden hacer los padres junto con sus hijos. Además, es necesario para que el cuerpo se mantenga en forma. Con los pequeñuelos se pueden hacer movimientos desplazándose sobre el suelo. Pero el punto esencial de bailar es hacer movimientos libres y alocados con el fin de divertirse.

Movernos al compás de la melodía que nos gusta surge casi sin darnos cuenta y ese es el caso de los infantes. De hecho, ellos son excelentes bailarines a su manera. Sin embargo, quizás te preguntes ¿El baile se aprende o es una capacidad innata?
Marcel Zenter y sus colegas de la Universidad de York realizaron una investigación. En el cual demostraron que los seres humanos nacen con la predisposición a moverse de forma rítmica. Dicho estudio se hizo al observar a 120 bebés y niños pequeños. Sus edades se comprendían desde los cinco meses hasta los dos años.

Esta investigación consistía en dos experimentos. En uno de estos se colocaba un estilo de melodía único y en el otro tenía un ritmo diferente. Se observó que los bebes hacían diferentes movimientos de baile con cada una de las canciones. Esto se determinó aplicando varios métodos en la recogida de datos, como en vídeos y utilizando tecnología 3D.

Los mejores profesores de baile que pueden tener los padres son sus propios hijos. Que ellos escojan la canción que más les guste y empiecen a bailar. De esta forma estarían dejando que su imaginación cree la mejor coreografía que existe.

Cantar

Ver películas musicales ayuda a los niños a desarrollar el sentido del canto. La mayoría de las películas infantiles de ahora contienen escenas musicales. Esto se debe a que es un método que no solo estimula al niño a adoptar capacidades musicales, sino también les enseña valores. Pues bien, cantar en el auto o en casa con los infantes es la mejor forma de estimular su mente de forma positiva.

Niños haciendo musica

Sonidos con la boca

Hacer una “a” larga no reproduce el mismo sonido que hacer una “a” corta. Del mismo modo, si haces una “u” con la boca muy cerrada, no suena igual a decirla con la nariz tapada.

Imitar canciones haciendo sonidos con la boca, gesticulando letras y sonidos, es una forma de crear música sin instrumentos. Además, se convierte en un lenguaje inventado con diferentes sonidos y palabras inexistentes en nuestro idioma.

Boddy percusión

¿Y si practicas el body percussion? Se trata de utilizar nuestro cuerpo como instrumento de percusión. Es decir, hacer palmadas, tocar las piernas y el pecho con fuerza, los mofletes, entre otros. Y hacer sonidos con la boca para agregarle la melodía.

Tocar algún instrumento

Inscribir a los niños en escuelas musicales para que puedan aprender a tocar un instrumento es una de las maneras de estimularlos. Muchas veces, los padres cometen el error de obligar a sus hijos a tocar cierto instrumento. Pues bien, piensan que es lo mejor para ellos o lo hacen para seguir una tradición en su cultura o familia.

Antes bien, es mejor que el niño escoja el instrumento que quiere aprender a tocar. De esta manera, se sentirían más motivados a querer aprender música. Por lo general, los pequeñuelos eligen tocar la guitarra, la flauta, el piano, la batería y los tambores. Sin embargo, también hay quienes les gustan tocar el violín, las panderetas, las maracas, el chelo, entre otros.

Sea cual sea su elección, ellos deberían aprender a tocar instrumentos musicales. Así pues, para que cuando tengan un conocimiento pleno empiecen a crear melodías por ellos mismos.

Crear o inventar un instrumento

A los niños les gusta crear con cualquier cosa objetos que simulen ser instrumentos. Por ello, enseñarles a crear uno con elementos reciclables es una actividad muy sana para la mente de los peques. Por ejemplo, una buena idea es crear tamborcitos. Solo necesitarán latas de diferentes tamaños, palillos de brocheta, globos, cinta decorativa, hilo y dos envases de desodorante vacíos.

Al tener todos estos materiales se debe cortar la punta de los globos y ponerlos como si fueran tapas sobre las latas. Se utiliza un hilo para sujetarlos o una goma resistente para que no se salgan. Y por último, si quieres puedes utilizar cintas para decorar las latas. Cabe mencionar, que es muy fácil crear estos instrumentos improvisados, ya que los objetos reciclados se pueden conseguir en casa.

Para hacer unas maracas se requiere contar con estos objetos: Botes de desodorante del modo roll-on, piedrecitas o garbanzos, arroz y palito de brocheta. Pues bien, previamente debes quitarles la bola a los botes de desodorante. Metes las piedrecitas, garbanzos, o lo que sea y cierras la rosca. Luego, agujerea las bolitas, métele arroz y coloca un palito de brocheta para cerrar.

Canciones tradicionales

Revivir las canciones tradicionales propias de la cultura de la zona es una de las mejores actividades musicales. Además, los jóvenes podrán conocer la historia de su cultura o familia. Obviamente, a muchos les gusta recordar melodías de la infancia. Por ello, resulta conmovedor cuando los abuelos escuchen su canción preferida de cuando eran jóvenes tocada por su nieto.

La tradición oral es una de las mejores riquezas del ser humano porque las historias son conocidas de boca en boca. En todo caso, aprovechémosla de forma musical. Pues bien, de esta manera los niños se educan y comparten algo en común con sus ancestros.

Madre e hijo tocando la guitarra

Ver conciertos tanto en vivo como por video

Ver y escuchar música en conciertos en vivo también es muy útil para el aprendizaje de los niños. Esta enseñanza también puede ser transmitida viendo videos de conciertos que se encuentran en Internet. De esta manera, sabrán cómo bailan las personas en tales eventos.

Claro, entre otros conciertos, también existen los de la música clásica que se toca en orquestas. Por lo tanto, los niños podrán observar a las personas de su alrededor para ver cómo responden a diferentes melodías y ritmos.

Imitar sonidos

Escuchar cualquier tipo de sonido y tratar de imitarlo con la boca o tocando sobre la mesa es una excelente actividad. Es muy útil para los infantes, ya que estimula su mente a probar distintos horizontes musicales.

Naturaleza

Salir al parque, al campo, o a las montañas es muy beneficioso para que el niño aprenda los sonidos de la naturaleza. Por ejemplo, puede imitar el canto de los pájaros. Pero también el sonar de las cigarras, el sonido del viento chocando contra las hojas de un árbol, entre otros. Por lo tanto, se trata de una actividad al aire libre que ayudará a desarrollar la paz mental del niño.

Electrodomésticos

Los botones de la lavadora, del microondas, el ruido que hace la licuadora y otros aparatos pueden ser mezclados para crear ritmos. Asimismo, imitar con palillos o con la boca esos sonidos resulta muy recreativo para los niños. Por lo tanto, en casa consiguen crear sonidos rítmicos imitando los ruidos de los aparatos electrónicos.

Adjetivar los sonidos del entorno para hacerlos consientes

Describir en palabras los sonidos naturales o artificiales es una actividad que ayuda a activar el cerebro. Explicar en oraciones los sonidos que rodea a los niños es muy útil para que aprendan a expresarse. Así pues, adquieren una amplia variedad de palabras para engrandecer su expresión lingüística.

Madre e hija tocando el chelo

Dibujar los sonidos

Consiste en que los niños dibujen lo que escuchan. Dicho de otro modo, que encuentren la forma de expresar en un papel en blanco lo que están oyendo. Algunos maestros de esta actividad tienen distintas técnicas para realizar con los niños.

Por ejemplo, le piden que no levanten el lápiz o marcador de la hoja mientras hacen sus dibujos. Ellos comentan que es curiosos ver los resultados después que terminan. Resumiendo lo tratado, permite que los niños visualicen libremente lo que escuchan.

Imaginar historias a raíz de un sonido o una canción

Consiste en que el niño imagine historias mientras está escuchando una canción, el cual es una excelente manera de estimularlo.

Ponerle sonido a una historia

También se puede hacer en el sentido contrario. A partir de una historia inventada podemos introducirle sonidos o un estilo de música. Puede ser una canción que le gusta al peque para mostrar misterio, alegría, terror, entre otras emociones.

Grabarse cantando o bailando

Grabar mientras el niño está cantando y bailando es bueno, así él podrá compartir su talento con quien quiera. De esta forma, se puede ir llenando el álbum audiovisual de la familia.

niño tocando Ukelele

Elegir canciones de acuerdo al estado de ánimo

Si tú como padre y tus hijos saben cómo escribir música, puedes pasar al plano de dictado musical. De esta forma, juntos en familia estarían componiendo melodías conforme a cómo se sienten. Por lo tanto, ayudas a que el niño exprese sus sentimientos.

Memoria de sonidos

La memoria de sonidos es muy útil para niños de aproximadamente 6 años. Para ello, la familia debe sentarse haciendo un círculo. Después un miembro genera un sonido, para que el siguiente la repita y genere el suyo propio. El siguiente, debe repetir los dos anteriores y crear el suyo propio, y así sucesivamente. De esta manera, se fortalece el área cognitiva del menor.

Beneficios de relacionar a los niños con la música

Las numerosas actividades musicales que se pueden realizar con los niños garantizan muchos beneficios. Como por ejemplo:

  • Ayuda a disminuir el estrés en casa
  • Pueden desarrollar mejor concentración
  • Ayudan a mejorar las coordinación motriz
  • Su atención progresa notablemente
  • Pueden desarrollar una memoria más amplia
  • Su imaginación llega a ser mejor y su creatividad es más sobresaliente

La melodía musical es especial para los niños, ya que sirve para transmitir emociones. No deben aprender la música como ciencia, sino como un canal de expresión. En todo caso, hay que reconocer que es una actividad divertida que les acompañará durante toda su vida.

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